Se revela el sueño de mi niñez cuando apunto con el dedo al globo terráqueo
He perdido la cuenta de los días que llevo en alta mar. Estamos en la cuarta semana, creo. Anoche tuve que ponerme encima ropa térmica porque de noche ya empieza a refrescar. La verdad es que me encanta ver cómo cambia el tiempo por donde vamos. Empiezas en un punto del planeta, a una cierta temperatura, vas navegando hacia el sur y notas cómo el tiempo se suaviza… vas al oeste y el sol se pone más tarde y se levanta más tarde. Entonces continúas el viaje, se hace insoportablemente caluroso, luego no tan caluroso… y conforme vas tirando hacia el este, las puestas y salidas del sol van cambiando también. Damos por sentados conceptos básicos como el de que cuando vuelas, este hecho de la temperatura cambiante pasa sin más, porque viajas de un lado a otro del globo en un santiamén, pero para una persona como yo, que ha vivido siempre en la ciudad, la idea de que he viajado tan al sur que tengo que empezar a ponerme otra vez la ropa de abrigo, al otro lado del planeta donde las estaciones son completamente diferentes y ahora es primavera y no otoño, ¡es sin duda alguna algo impresionante!
Pero bueno, basta ya de niñerías, porque después de todo, no somos más que chicos grandes moviéndonos por el mundo en nuestro barquito, como cuando hacíamos girar el globo terráqueo con el dedo en clase de geografía hace mil años. Hay tanto de este viaje que nos recuerda nuestra niñez que es difícil no perderse en profundos pensamientos...
Por ésta y muchas otras razones, quería dar las gracias a todos aquellos que respondieron a mi solicitud ecuatorial de donaciones para nuestro fondote la regata. Entiendo que la mía no es más que una petición vanagloria, por lo que podría practicarla más y ponerla en práctica en el metro de Londres el año que viene, a ver lo que saco… pero el hecho de que estemos en mitad del mar nos hace un poco menos amenazadores y de alguna manera más románticos en nuestra búsqueda de nuestro sueño infantil. Hemos recibido algunas donaciones estos últimos días y aunque no tengo la lista completa a mano, quisiera dar las gracias esta semana a Achim T, Jonathan H, Michael M, Daniela G, Jon S, Giovanni I, Mervyn W, Etienne G, Giovanni P, Bruce M, Kim K y Dimitri por ayudarnos a dar un paso adelante en nuestro camino. Si te apetece ayudarnos también, puedes visitar nuestra página “caradura” en www.marconannini.com/help, en la que seguimos intentando recaudar fondos para la causa.
En lo que concierne a la regata, todo se encuentra hoy en calma en el “Financial Crisis”. El viento ha empezado a cesar, lo que sin duda se traduce en un cambio de vela.
Nuestros openentes inmediatos en el Cessna Citation han tirado hacia la derecha como esperábamos que hicieran y mantienen una velocidad estable, lo que significa que podrán encaminarse mejor hacia la meta, pero deberían experimentar vientos ligeros esta tarde, así que a ver cómo acaba la cosa para ellos.
El tiempo es complejo y parece forzarnos a salirnos de ruta, por lo que en nuestro metafórico camino de Oxford a Dover, está claro que habrá finalmente que cruzar el centro de Londres y sus horribles carreteras.
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